4:13 pmLançamento e palestra durante o 2º #ETCGO

Amanhã, 30 de Março, estarei no Pop House às 19 horas, onde contribuirei com o 2º Encontro de Tuiteiros Culturais de Goiás. (Veja a programação abaixo.) Falarei rapidamente sobre livros digitais (ebooks), sobre a nascente “impressão sob demanda” e, aproveitando a oportunidade, lançarei oficialmente meu livro “A Bacante da Boca do Lixo e Outros Escritos da Virada do Milênio“. Sendo um evento ligado à internet e à “era digital”, vale lembrar que não haverá exemplares “palpáveis” do livro, o que impossibilitará a tradicional “noite de autógrafos”. Mas será uma ótima “noite de conversas” e o livro estará, virtualmente, bem presente, e os interessados poderão receber sua versão em PDF gratuitamente. Mais tarde, já em sua casa, o leitor poderá adquirir pela internet, e receber pelo correio, a versão impressa através do Clube de Autores ou da agBook.

Conto com a presença dos amigos e demais interessados. (Culturaholics serão bem-vindos.)

O Evento:

1 – apresentação musical com @GeorgiaCynara;
2 – apresentação de @ReillyRangel e de Marcos Borges (@gentedeconteudo), da Tron Informática, sobre a experiência com a liberação das redes sociais em sua empresa;
3 – apresentação de @PabloKossa e @Fabricio_Nobre sobre Espaços Culturais em Goiás;
4 – lançamento do livro virtual de @yurivs, “A Bacante da Boca do Lixo e Outros Escritos da Virada do Milênio”.

Horário: 30 março 2010, das 19:00h às 22:00h.
Local: Pop House Bar
End.: Rua 1 145, 228 – Quadra 262, Lote 3, Setor Marista. Próximo ao Parque Areião, atrás do Quartel da PM.
Cidade: Goiânia
Mapa: http://twitpic.com/1au6an
Telefone: (62) 4141-4922

4:26 pmEspecial sobre Carlos Drummond de Andrade (Globo News)

Com poemas lidos pelo próprio Drummond e depoimentos dele, de Tom Jobim, Otto Lara Resende, Alcides Villaça, etc.

“Eu sou bastante telefoneiro”, disse Carlos Drummond de Andrade. Teria dado um grande interneteiro…

Primeira parte:

Segunda parte:

Terceira parte:

3:25 pmDois poemas de Fernando Pessoa lidos por mim

Ontem, acordei com a garganta ligeiramente inflamada, o que deixou minha voz ainda mais “sexy-cavernosa” do que de costume. Para não perder a oportunidade, gravei minha leitura de dois poemas do Fernando Pessoa. (Já havia gravado outro anos atrás – Tabacaria – que pode ser ouvido na página de arquivos de áudio.)

Cruzou por mim, veio ter comigo, de Fernando Pessoa (Álvaro de Campos):

      Cruzou por mim, de Fernando Pessoa (3,1 MiB, 623 hits)

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Análise, de Fernando Pessoa:

      Análise, de Fernando Pessoa (766,2 KiB, 594 hits)

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8:43 pmNovo livro: A Bacante da Boca do Lixo (download gratuito)

A Bacante da Boca do Lixo

Quero anunciar o lançamento do meu livro A Bacante da Boca do Lixo e Outros Escritos da Virada do Milênio. Trata-se de uma coletânea de contos, crônicas e um ensaio escritos entre 1993 e 2008. Todos os textos trazem – seja de modo explícito ou implícito – um pouco do clima apocalíptico que contagiou aqueles anos. (Em breve lançarei outro volume, no mesmo tom, de título O Exorcista na Casa do Sol e Outros Escritos da Virada do Milênio.)

O livro impresso pode ser adquirido aqui.

O ebook pode ser baixado gratuitamente aqui.

3:55 pmÁudio da última entrevista de Monteiro Lobato

“Lobato concede a Murilo Antunes Alves, da Rádio Record, sua última entrevista, em 1948. Dois dias após o bate-papo, o escritor veio a falecer, vitimado por um derrame.”

Primeira parte:

Segunda parte:

Terceira parte:

3:48 pmEntrevista com o escritor Lêdo Ivo

Lêdo Ivo fala sobre escritores, crítica literária, poesia, Brasil, educação, etc.

Fonte: Globo.com

10:14 pmO realismo histérico de Pynchon, DeLillo e Rushdie

Em entrevista ao Letras Libres, o crítico britânico James Wood comenta (entre outras coisas) a mania que escritores como Don DeLillo e Thomas Pynchon têm de inserir “historietas” e uma intragável avalanche de informações em seus aborrecidos romances de 500 páginas.

jameswoods

Letras Libres: Esto nos lleva a la noción de “realismo histérico”, que introdujiste en un famoso artículo.

Este es otro terreno en el que creo que he sido malinterpretado. Parte de lo que no me gusta del realismo histérico es precisamente el realismo. En otras palabras, lo que no me gusta de algunos de esos libros –y, de nuevo, pienso cuán grandes son: Submundo de DeLillo, o las novelas de David Foster Wallace, o Against the Day de Pynchon– es que los veo parcialmente dentro de la tradición del realismo estadounidense, en la cual el escritor piensa: “Debo sumergirme en la realidad norteamericana, debo poner en la novela cuanta información pueda sobre la realidad actual o la historia norteamericana.” De ahí el tamaño de las novelas, pero también de ahí su saturación con información, con videófonos semióticos o lo que sea. Lo que no me gusta de estos escritores es que de algún modo parecen haber renunciado al desafío de la forma, que es lo que Henry James decía en uno de sus prefacios: las relaciones humanas no se detienen en punto alguno y el exquisito problema del arte es trazar un círculo dentro del cual parezca que sí. Eso es la forma, ¿no?

Esta es una condición particularmente estadounidense, y quizá se remonta a Whitman, que decía que Estados Unidos era el poema más grande. Si uno dice que Estados Unidos es el poema más grande, lógicamente está diciendo que el poema o la novela tiene que ser tan grande como Estados Unidos. De ahí la continua obsesión con la gran novela norteamericana. Y tan pronto se dice la “gran novela norteamericana” uno comprende que no puede ser de sólo cien páginas. Este es, entonces, un problema del realismo. Sea como sea el modo en que lo esboces, aunque luzcas posmoderno porque estás jugando con el lenguaje y haciendo cien cosas diferentes, sigues siendo realista. Este es un modo de fastidiar a los escritores y críticos estadounidenses: decir “¿Qué es lo nuevo y radical en Submundo de DeLillo?” Se parece a Casa desolada de Dickens. Es un escritor tratando de conectar a la sociedad en diferentes niveles, justo como un escritor victoriano lo hacía con Londres o Balzac con París; está tratando de meter mucha información, mucha historia, y usar un gran lienzo para hacerlo; tampoco hay nada de malo en ello. Así que la mitad del ataque contra el realismo histérico es un ataque contra el realismo: no se dan cuenta de que son realistas. La otra mitad es contra el aspecto histérico, que no es un costado realista; es esa especie de cosa loca, funky, a lo Rushdie. Viene un poco del realismo mágico, pero también del interés de los escritores contemporáneos por las historietas. Si uno considera a los escritores norteamericanos de mi edad –como Michael Chabon, por ejemplo–, uno encuentra que lo que realmente les gustaba cuando niños o adolescentes no eran los libros sino las historietas: Marvel Comics, Superman, etcétera. Y creo que eso se puede ver en su trabajo. Y si a eso se agrega una dosis masiva de televisión y de películas, uno entiende por qué se fugan de la novela. Al menos desde mi idea de la narración.

Letras Libres: Mencionaste a Rushdie: no todos son norteamericanos.

Es verdad, no es un fenómeno meramente estadounidense, y lo he definido en mis ensayos como una exageración en la cantidad de historia, de trama. Ahora bien: vi a Zadie Smith hace un par de semanas en Nueva York y hablamos un poco acerca de todo esto. Me sorprendió –bueno, en cierto modo no me sorprendió– descubrir que ella está totalmente cooptada por la neuroestética. Ha estado leyendo cosas acerca del cerebro, la conciencia y demás. Discutimos sobre esto. Ella me dijo: “Esto va a ser una revolución”, y yo le dije: “Ya ha sido una revolución.” Me contestó: “No, va a significar una revolución en los estudios de literatura de la misma manera en que lo fue Freud. Lo que haremos es convertir la pregunta ‘¿qué es el yo (the self)?’ en algo tan obsoleto y anacrónico como la pregunta del siglo XIX sobre qué es la vida, porque la ciencia revela que se trata sólo de un sistema de procesos.” Y yo le dije: “¿Y qué? Eso lo sabemos, lo hemos sabido por un largo tiempo. La neurociencia es esencialmente biología, y el último siglo nos ha mostrado mucho de nuestra biología: nuestros impulsos, nuestros motivos y demás. Freud, después de todo, se pensaba como un científico, un biólogo de la mente, y no destruyó el yo, no destruyó ninguna de las preguntas, no alteró el hecho de que nuestros padres mueren y de que nosotros moriremos.” Yo no veo ningún desafío allí, pero ella es diez años menor que yo y, curioso en un novelista, tiene urgencia por deshacerse de la complejidad del yo, y eso se puede ver en sus novelas.

Letras Libres: En How Fiction Works planteas que se trata de un problema técnico: como es difícil seguir creando personajes, surge esta manera de escribir. Pero ¿es sólo un problema técnico? Algunos hablan de crisis cultural, de crisis de los grandes relatos.

No es sólo un problema técnico. Tiene que ver con una suerte de relación moral y metafísica con el yo. El problema es que si dices esto, a mucha gente le parece que estás tratando de aferrarte a las grandes narrativas. Y yo puedo aceptar que han recibido una golpiza, pero ¿qué más podemos hacer? Estados Unidos es un poco diferente a otros países. Los escritores aquí tienden a no tener un sentido histórico tan profundo como en otros sitios, donde una buena cantidad de escepticismo teórico no es incompatible con la seriedad metafísica.

(Veja a entrevista completa.)

1:07 pmO Marceneiro e o Poeta ou Antônio Ramos e Bruno Tolentino

Bruno Tolentino

Antônio estava debruçado sobre um banco de madeira rústico, que ele, com a expressão atenta de um cirurgião, colocara de ponta-cabeça para melhor avaliar o estrago causado pelos cupins. Com uma verruma, ia seguindo e alargando as trilhas abertas pelos insetos, como quem ara o solo antes da semeadura. O banco era pesado, comprido — comportaria umas cinco ou seis pessoas sentadas lado a lado —, e tinha orifícios de cupim por toda sua extensão. O Sol das nove horas da manhã, um Sol de outono, já iluminava praticamente todo o átrio da casa, fazendo luzir as lascas de madeira que se desprendiam da parte inferior do assento, enquanto eu, sem esconder minha admiração por aquela sem-cerimônia com um objeto tão estimado por sua proprietária, ia observando o desenrolar daquela tarefa milenar. Eu ainda tinha em mente a missão que recebera, mas o ar misterioso e reticente daquele marceneiro, suas maneiras graves e seu olhar duro, despertavam minha curiosidade para além da tarefa que me fora incumbida. Ao contrário da escritora Hilda Hilst, eu não sentia o menor receio pela presença daquele desconhecido de meia-idade, um negro de baixa estatura, roupas surradas e ar circunspecto. No entanto, ela era a proprietária da casa e tinha todo o direito de saber quem era seu novo hóspede. Até entrar naquele pátio árabe, eu sequer sabia que se tratava de um artesão. Sentia, sim, um interesse crescente por sua história, afinal, dificilmente davam às praias da Casa do Sol pessoas desprovidas de experiências, valor e espírito. ¿Por quais meios, por quais acasos e destinos ele teria ido parar em nosso refúgio de escritores?

“¿Por acaso você tá tentando competir com os cupins para ver quem é mais eficiente na destruição do banco?”

Ele sorriu pela primeira vez desde que chegara ali na tarde anterior: “Pois é… Isso aqui é como combater um câncer… A gente precisa retirar o que tá podre antes de iniciar o tratamento.”

“Humm… Você então trabalha mesmo como marceneiro, né.”

“Bom, a marcenaria é meu salva-vidas…”

Eu me sentei no chão, à beirada da varanda, pensando no quanto invejava os detentores de semelhantes habilidades manuais. Eu mal era capaz de desmontar e montar uma bicicleta, quanto mais de restaurar móveis de madeira. Minha presença não parecia incomodá-lo nem um pouco. Antônio, mergulhado em silenciosa concentração, prosseguia com seu labor. Pigarreei, embaraçado com minha tarefa.

“¿Você sabe quando ele vai voltar, Antônio?”

“Ele me disse que voltava em uma semana.”

“¿E você va–”

“¿Ela tá com medo de mim, não tá?”, me interrompeu, sem deixar de mirar o banco.

Eu sorri: “Na verdade… sim. Quer dizer, não é bem meeedo…”

“Mas ela pediu pra você vir conversar comigo, me sondar, ¿né?”

“Exatamente”, respondi, satisfeito por ver que ele não era nenhum idiota e que não era dado a rodeios. “Mas você não precisa ficar chateado com ela.”

“Não, claro que não, eu entendo.”

“Ela já passou por uns maus bocados aqui, Antônio. Muita gente doida costuma dar as caras nesta chácara e, como ela não tem marido nem filhos, às vezes se sente desprotegida. É uma mulher de setenta anos, ¿saca?”

Ele me encarou com um olhar mais leve, como se o gelo, graças à nossa franqueza mútua, tivesse sido quebrado.

Continua…

1:01 pmEscrevo livros impossíveis

António Lobo Antunes

Trecho da entrevista de António Lobo Antunes à revista Época.

ÉPOCA – Como o senhor define sua obra?

Lobo Antunes – Não entrei na literatura para ser um escritor qualquer. Quero ser maior que Tolstói e Joyce – e acho que todo escritor tem de pensar assim, senão ele não produz nada. Ele tem de pensar em coisas grandes. Comecei a escrever porque queria revolucionar o romance, subverter a literatura, transformá-la em algo que ainda não existia, ofuscar os antepassados. Quero colocar tudo num livro, o mundo inteiro, minha vida inteira. Quero praticar a obra de arte total que imaginava Richard Wagner. Escrevo livros impossíveis. Se me ocorre uma história que me sinto incapaz de formular, é aí que começo um livro. Quero escrever sobre o que não entendo. É assim que vou contornando os problemas, e chamam isso de estilo experimental. Na verdade, é uma atitude de enfrentamento. E de liberdade. É por isso que não creio na profundidade. O que existem são infinitas superfícies superpostas. Quando você se aprofunda demais em um assunto, acaba saindo pelo outro lado, de mãos abanando. Escrever é um ato impossível, porque tudo o que interessa vem antes das palavras, como as intenções, os desejos, a loucura. Os poetas são maiores porque conseguem transferir essas coisas inomináveis para as palavras. Mas escrever também é um ofício, como o de carpinteiro. É preciso conhecer a técnica, para abandoná-la. Todo grande livro é uma reflexão profunda sobre a arte de escrever. Cada livro meu tem de ser um mundo.

6:18 pmDiscurso de Albert Camus — Prêmio Nobel de 1957

Eis o discurso de agradecimento à Academia Sueca proferido pelo escritor Albert Camus, em Estocolmo, no dia 10 de Dezembro de 1957. Essa traição tradução foi feita por mim diretamente do francês e, como o meu francês anda meio enferrujado, espero que me perdoem qualquer deslize. O original se encontra aqui.
 

albertcamus “Vossas Excelências, Vossas Altezas Reais, Senhoras e Senhores,

“Ao receber a distinção com a qual vossa livre Academia tão generosamente me honrou, minha gratidão foi tão mais profunda ao considerar a extensão com que esta recompensa ultrapassa meus méritos pessoais. Todo homem e, especialmente, todo artista, quer ser reconhecido. É meu desejo também. Mas não me foi possível apreender vossa decisão sem comparar seu impacto ao que eu realmente sou. ¿Como um homem ainda jovem, rico apenas em suas dúvidas e com sua obra ainda em marcha, acostumado a viver na solidão do trabalho ou no retiro da amizade, como este homem não sentiria uma espécie de pânico ao ouvir o decreto que o transporta subitamente, sozinho e reduzido a si mesmo, ao centro de uma luz ofuscante? ¿E com quais sentimentos ele poderia aceitar esta honra se, neste momento, na Europa, outros autores, entre estes os maiores, estão reduzidos ao silêncio, e se, ao mesmo tempo, sua terra natal vem conhecendo um interminável infortúnio? Eu experimentei essa confusão e agitação interior. Para recuperar a paz, foi necessário, em suma, colocar-me em termos com essa sorte tão generosa. E, já que não posso rivalizar com ela apoiando-me somente em meus méritos, não achei nada mais para me ajudar senão aquilo que me sustentou por toda a vida e nas circunstâncias mais adversas: a idéia que tenho da minha arte e do papel do escritor. Permiti somente que, num sentimento de reconhecimento e amizade, eu vos diga, da maneira mais simples de que sou capaz, que idéia é esta.

“Pessoalmente, eu não posso viver sem minha arte. Mas eu jamais coloquei essa arte acima de tudo o mais. Se, em compensação, dela necessito, é porque não está separada de ninguém e me permite viver, tal como sou, no mesmo nível dos demais. A arte não é, a meu ver, um divertimento solitário. É um meio de comover o maior número de homens, oferecendo-lhes uma imagem privilegiada do sofrimento e das alegrias comuns. Ela, pois, obriga o artista a não se isolar, ela o submete à verdade mais humilde e mais universal. E aqueles que muitas vezes escolhem seu destino de artista porque se sentem diferentes logo aprendem que alimentam sua arte, e sua diferença, ao admitir sua semelhança com todos. O artista se forja no perpétuo retorno ao outro, a meio caminho da beleza, da qual não pode abster-se, e da comunidade, da qual não pode fugir. É por isto que os verdadeiros artistas não menosprezam nada: eles se obrigam a entender em vez de julgar. E se eles têm um partido a tomar neste mundo, que possa ser aquele cuja sociedade, nas palavras de Nietzsche, não seja mais governada por um juiz, mas por um criador, seja ele um operário ou um intelectual.

“O papel do escritor, ao mesmo tempo, não está separado dos deveres difíceis. Por definição, ele não pode se colocar, hoje, a serviço daqueles que fazem a história: ele está a serviço daqueles que a sofrem. Do contrário, eis que estará só e privado de sua arte. Todos os exércitos da tirania, com seus milhões de homens, não o libertarão da solidão, mesmo e sobretudo se ele concorda em caminhar junto deles. Mas o silêncio de um prisioneiro desconhecido, abandonado às humilhações no outro extremo do mundo, ao menos basta para retirar o escritor do exílio cada vez que ele consegue, em meio aos privilégios da liberdade, não se esquecer desse silêncio e transmiti-lo, repercurtindo-o por meio da arte.

Continua…

7:09 amImpressão sob demanda

Quando pela primeira vez li a respeito de uma máquina que, a partir de um arquivo de texto, e com um mero apertar de botão, seria capaz de fabricar um único livro, incluindo a capa, fiquei eufórico: ¿seria o fim do grande risco que todo editor corre ao publicar bancar um novo autor, já que tal publicação costuma se materializar num grande número de exemplares, o que significa um grande investimento e, na pior das hipóteses, um possível encalhe? Uma máquina assim significaria também, para o autor iniciante, um acesso facilitado à publicação de sua primeira obra. Porque, se nós jovens autores sentimos raiva e frustração cada vez que uma conhecida editora rejeita nosso livro, é preciso que também tomemos ciência de um fato econômico muito importante: “TANSTAAFL”. Hã?! Explico: “There Ain’t No Such Thing As A Free Lunch” ou, em bom português, “Não existe esse tal de almoço grátis”. A frase, cunhada pelo escritor Robert A. Heinlein — no livro The Moon is a Harsh Mistress — e associada ao pensameno do economista Milton Friedman, quer dizer isso mesmo: há sempre alguém pagando por aquilo que se consome. E não adianta citar o financiamento público da arte: o dinheiro usado ali foi subtraído ao povo por meio de impostos. Logo, o que haveria de mais revolucionário no mundo dos livros do que a publicação sob demanda? Ao invés de mil livros impressos e apenas dez vendidos, temos um livro para cada despertar de uma vontade… Enfim, li a notícia sobre essa prometida máquina em 1999, na Casa do Sol, e testemunhei um brilho de esperança no olhar da escritora Hilda Hilst, a quem dei a notícia, e que tinha então um longo histórico de decepções com editores: aos 69 anos de idade ela ainda não tinha contrato com uma boa editora. Se para ela era difícil, ¿o que eu poderia esperar? Simplesmente desisti de correr atrás de editoras. Às grandes editoras interessa apenas um tipo de autor: aqueles que, de algum modo, cresceram e apareceram. Não sou um deles.

A Hilda Hilst faleceu em 2004 tendo a “sorte” de, às portas da morte, finalmente ser publicada por alguém que, além de imprimir o livro, ainda o distribuiu e divulgou. Sim, foi uma “sorte”, mas coloco a palavra entre aspas porque a escritora já estava muito debilitada e desiludida da vida para conseguir gastar o dinheiro que finalmente passou a receber com seu trabalho. E o dinheiro jamais seria o bastante para pagar sua dívida de quase um milhão de Reais com o IPTU. Detalhes…

Todo esse preâmbulo é para avisar aos jovens autores brasileiros que a impressão de livros sob demanda finalmente chegou ao Brasil e, por enquanto, atende pelo nome de Clube de Autores. ¿Será que adquiriram a citada máquina de Jason Epstein? Não sei. O importante é saber que o autor não precisa gastar nada, basta subir seu livro em PDF até o site, configurar uma capa e divulgar a página de venda do seu livro. (Para tanto, ¿que tal usar o Google AdWords?) Cada vez que alguém comprar o livro online, este será impresso e enviado ao comprador pelo Correio, uma verdadeira mão na roda. Eu já aderi ao sistema. E espero que outros autores se sintam aliviados por seguir o exemplo. Nem todo mundo tem o desprendimento de um Fernando Pessoa, isto é, de alguém que escreve apenas para a posteridade. Porque, em geral, quando não publicamos, nos sentimos como uma represa sem vazão, como uma fonte estagnada. E é muito chato lançar ebooks e ficar ouvindo: “desculpe, mas não leio no computador”. (Agora terá de ler, papudo!!) E vamos torcer para que, um dia, essas máquinas estejam espalhadas pelas livrarias do país.

9:18 pmReedição do livro “A Tragicomédia Acadêmica” (download gratuito)

Gostaria de avisar aos leitores deste blog que meu livro “A Tragicomédia Acadêmica — Contos Imediatos do Terceiro Grau”, cuja primeira edição data de 1998, foi reeditado por intermédio do Clube de Autores, o primeiro serviço que alia a impressão sob demanda à venda online na internet brasileira.

Para adquirir meu livro impresso, clique aqui ou aqui.

Caso queira baixar o ebook (PDF) gratuitamente e ler algumas opiniões a respeito dele, clique aqui.

Se Deus quiser — e eu tomar vergonha na cara — irei publicar outros dois até o final do ano.

1:48 pmProcessadores de texto para escritores de ficção

Sempre que posso, testo alguns programas voltados à creative writing (escrita criativa), uma vez que os processadores de texto normais, a princípio, não possuem como usuários alvo os escritores e roteiristas. Em geral, editores de texto comuns têm a pretensão de ser utéis a toda e qualquer pessoa, a toda e qualquer função, desde a redação de receitas de bolo até a escritura de um romance. Claro, é bom ter um processador de textos comum ― e eu tenho dois: o Writer (editor do OpenOffice) e o EditPlus (útil para editar scripts em PHP, HTML, etc.). Mas não é destes que quero tratar. Senti a necessidade de um processador voltado à "escrita criativa" quando notei a quantidade de arquivos paralelos e secundários que vou criando enquanto escrevo meu romance: um com a descrição dos personagens, outro com ideias para a trama, outro com informações surgidas no processo mesmo da escrita ― as quais não devo esquecer de forma alguma ―, outro com dados de pesquisas feitas sobre temas relevantes, e assim por diante. No correr das semanas e dos meses, me vi afogado por dezenas de arquivos em DOC, TXT, RTF e HTML, nos quais, para meu desespero, encontrei dados repetidos e redundantes. Enfim, um processador de textos comum já não me satisfazia. Como eu já utilizava editores voltados à criação de roteiros de cinema e vídeo, decidi encontrar algum útil à escritura de romances, novelas e contos. Quero falar de ao menos três.

WriteItNowO primeiro, e o que me pareceu mais interessante e objetivo, é o WriteItNow. É ideal para romancistas e novelistas. Com ele, você cria um projeto no qual é possível definir, em abas separadas, o perfil dos personagens, ideias gerais, anotações referentes ao andamento da trama, eventos importantes, locações e, claro, a subdivisão do trabalho em capítulos e cenas. Há ainda gráficos que mapeiam a interação dos personagens e também a ordem cronológica dos eventos e acontecimentos mais significativos. O programa é capaz de exportar o livro completo ou os capítulos individuais para arquivos RTF, TXT e HTML. É possível ainda, na versão mais recente do programa, estabelecer metas e prazos para a finalização da obra, através da escolha de um número de palavras a ser escrito diariamente. Possui até mesmo uma instância cuja função é organizar e monitorar as cópias enviadas para editoras, com datas de envio, de aprovação, de negativa etc. A interface é simples, bonita e bastante intuitiva. O programa não é gratuito, mas vale o preço.

Ywriter Outro bom programa é o yWriter 5. Embora a interface não seja tão atraente e intuitiva, possui praticamente as mesmas funções do WriteItNow. Sua maior vantagem é ser gratuito e ter sido desenvolvido por um escritor de romances satíricos que também é programador ― o que significa que seu criador realmente conhece as necessidades de um autor de ficção. Sua função de becape via FTP é uma mão na roda. Na sua próxima atualização virá com a interface em português traduzida por mim. 

Devido a seu minimalismo, o terceiro é o contrário dos anteriores: Dark Room. É ideal para escritores que não necessitam senão de uma tela em branco. Ou, o que é padrão neste processador, de uma tela negra com texto em "fósforo verde", uma coisa meio Matrix. Digamos que é um Notepad metido à besta. Também é gratuito. Indicado para quem escreve contos e não deseja distrações. Eu curti.

9:22 amSoneto Psicose – revisado

Psicose, de Alfred Hitchcock

Tranqüilo estava a tomar um bom banho
Quando por trás da cortina do boxe
Surgiu um vulto brandindo faca inox
Que me deu um susto sem ter mais tamanho.

Rasgando a cortina às estocadas
Assomou-se a minhas pobres retinas
Uma mulher com os ares das meninas
Que anelamos sob luas danadas.

Nua, abandonou a faca e fitou-me:
"Cá estarei até abrir-te o coração…"
E achegando-se, sorriu e beijou-me.

Mas após amá-la com toda arte
Ela se foi, ao não ouvir, em confissão,
Meu amor qu’estava em toda parte.

____

(Este meu soneto está na terceira posição entre os "Sonetos Interessantes Preferidos" do site Sonetos.com.br. Perceba que fiz algumas alterações.)

11:00 pmAdmirável — e só para selvagens

admiravel

Release da peça teatral:

“Dois expoentes das artes cênicas em Brasília, a diretora e atriz Miriam Virna e o ator e bailarino Alessandro Brandão, atualmente radicados no Rio de Janeiro, uniram forças e talento para trazer aos palcos de Brasília uma singular adaptação da obra Admirável mundo novo (1932) de Aldous Huxley. Trata-se do espetáculo (ou do evento cênico sonoro, como eles preferem nomear) Admirável — e só para selvagens.

“Depois de levar cinco estatuetas com a comédia As ridículas de Molière no último Prêmio Sesc do Teatro Candango (incluindo a de melhor direção e de melhor espetáculo) a diretora Miriam Virna aposta em uma montagem onde a ênfase é a construção do ambiente sonoro. A trilha, assinada pelo DJ Quizzik e executada ao vivo por ele próprio, dança com as palavras, texturas sonoras e jogos de luzes.

O texto foi escrito a quatro mãos pela diretora e pelo escritor e cineasta Yuri Vieira (autor de A Tragicomédia Acadêmica – Contos Imediatos do Terceiro Grau). Nesta adaptação para teatro os dois optaram por extrair da obra original temas como o niilismo e o Soma: uma espécie de droga da felicidade que é consumida diariamente a fim de trazer bem-estar perene aos cidadãos da Nova Ordem Mundial. Na montagem brasiliense, dois personagens da obra de Huxley, Lenina e Bernard, estão confinados num reality show e vêem-se obrigados a experimentar uma crise de abstinência da droga.

“Admirável — e só para selvagens é um evento cênico construído para ser mais ouvido que visto, como uma espécie de novela de rádio pós-moderna. Com o intuito de reforçar a característica sonora do espetáculo, Dalton Camargos criou uma iluminação cuidadosa em revelar apenas fragmentos do todo, enquanto o cenário e o figurino, concebidos por Marcus Barozzi, criam uma espécie de mimetismo com o escuro do teatro. Os dois criadores foram premiados por seus trabalhos no último Prêmio Sesc do Teatro Candango.”

Serviço:

Espaço Cena – SCLN 205 bloco C Loja 25 Brasília-DF Tel: 33493937

De 28 de maio a 02 de junho (de quarta à terça-feira) às 19h e 21h.

Ingressos: R$20,00 e R$10,00

Classificação: 14 anos

4:32 pmDiscurso de Isaac Bashevis Singer – Prêmio Nobel de 1978

Quando fui secretário da escritora Hilda Hilst, e algum outro jovem autor lhe telefonava ou escrevia pedindo conselhos, ela me dizia: “Diga a ele para escrever em inglês, ninguém sabe o que é o português”. Em vista disso, o discurso de Isaac Bashevis Singer, Prêmio Nobel de Literatura de 1978, vem bem a calhar. Veja o que ele diz sobre escrever numa língua que quase ninguém mais fala (ou lê)…

(Para provar a veracidade do discurso — afinal, hoje é Primeiro de Abril — leia o original em inglês e acompanhe o próprio Singer no vídeo mais abaixo. A traição tradução ao português é minha.)

Isaac Bashevis Singer — Estocolmo, 10 de Dezembro de 1978

Isaac Singer“Vossas Majestades, Vossa Alteza Real, Senhoras e Senhores,

“As pessoas me perguntam com frequência, ‘Por que você escreve em uma língua moribunda?’ Quero explicá-lo em poucas palavras.

“Primeiramente, gosto de escrever estórias de fantasmas e nada se encaixa melhor num fantasma do que uma língua morta. Quanto mais morta é a língua, mais vivo é o fantasma. Fantasmas amam o iídiche e, até onde eu saiba, todos o dominam.

“Em segundo lugar, não apenas creio em fantasmas como também creio na ressurreição. Estou certo de que, quando o Messias regressar, milhões de cadáveres fluentes em iídiche se levantarão de seus túmulos e a primeira pergunta que farão será: ‘Há algum novo livro em iídiche para ler?’ Para eles, o iídiche não será uma língua morta.

“Terceiro: por 2000 anos o hebráico foi considerado uma língua morta. Subitamente ele se tornou estranhamente vivo. O que aconteceu ao hebráico pode também ocorrer ao iídiche um dia, (embora eu não tenha a mínima idéia de como isso poderia se passar).

“Há ainda uma quarta razão secundária para não renunciar ao iídiche e esta é: o iídiche pode ser uma língua moribunda mas é a única que eu conheço bem. O iídiche é minha língua materna e uma mãe nunca está realmente morta.

“Senhoras e senhores: há quinhentas razões pelas quais eu comecei a escrever para crianças, mas para economizar tempo irei mencionar somente dez delas. Número 1) Crianças lêem livros e não resenhas. Elas não dão a mínima para a crítica. Número 2) Crianças não lêem para buscar sua identidade. Número 3) Elas não lêem para se ver livres de culpa, para saciar sua sede de rebelião, ou para se desembaraçar da alienação. Número 4) Elas não vêem utilidade na psicologia. Número 5) Elas detestam sociologia. Número 6) Elas não tentam entender Kafka ou o Finnegans Wake. Número 7) Elas ainda crêem em Deus, na família, anjos, demônios, bruxas, gnomos, lógica, claridade, pontuação, e outras coisas obsoletas. Número 8 ) Elas amam estórias interessantes, não comentários, guias ou notas de rodapé. Número 9) Quando um livro é chato, elas bocejam descaradamente, sem qualquer vergonha ou medo da autoridade. Número 10) Elas não esperam que seu bem amado escritor redima a humanidade. Jovens como são, elas sabem que isto não está sob o poder dele. Apenas adultos possuem tais ilusões infantis.”